Dietrich quiere un DNU para un tema con media sanción en el Congreso
Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación, debería saber que si hay un proyecto con media sanción en el Senado, y esperando tratamiento en Diputados (Ley de la Marina Mercante), no puede avanzar en un DNU sino que o el Ejecutivo convoca a extraordinarias o espera a las ordinarias.
Funcionarios de Guillermo Dietrich 'filtraron' un proyecto de Decreto de Necesidad y Urgencia, mediante el cual el Ministerio de Transportes da por tierra con el proyecto de ley de Marina Mercante e Industria Naval, que cuanta con la sanción del Senado de la Nación y espera tratamiento en comisión en Diputados.
El proyecto de Fernando Solanas fue aprobado por unanimidad, o sea que los senadores nacionales de Cambiemos lo apoyaron. ¿Qué le ocurre a Dietrich?
Luego de más de 2 años de análisis y de intensas disputas internas entre los diputados Gustavo Martínez Campos y Gastón Harispe (ambos del deshilachado Frente para la Victoria), con el propósito de imponer sobre tablas uno de los proyectos oficialistas sobre Marina Mercante e Industria Naval, el año legislativo 2016 finalizó con una audacia de 'Pino' Solanas, quien soslayó las rencillas en la Cámara baja y obtuvo la votación por unanimidad en el Senado de su propio proyecto que aspira a regular estas importantes actividades económicas.
El miembro informante en el Senado, el presidente de la Comisión de Infraestructura, Vivienda y Transporte, Carlos Espínola (PJ-FpV/Corrientes), destacó el “consenso” alcanzado (62 votos a favor) y remarcó que en Argentina “hemos perdido este sistema de transporte tan importante”.
Alfredo Luenzo (Chubut Somos Todos), autor de una de las iniciativas que sobre este tema ingresó al Legislativo, recordó: “Argentina fue pionera, hemos tenido la 4ta. o 5a. flota en marina mercante. Hemos tenido un potencial extraordinario”, pero “hace más de 20 años que hemos entrado en una situación desesperante”.
Solanas confesó: “La industria de la construcción naval, es industria de industrias. Esta ley contempla importantes beneficios impositivos para los armadores, tiende al desarrollo nacional de la industria náutica”, explicó.
En la Comisión de Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados falta más convicción en el bloque Frente para la Victoria para definir el tema.
El más reticente sería el presidente de la comisión, el entrerriano Julio Solanas (FpV), quien siempre estuvo a favor del proyecto de Harispe... pero 'Pino' se les anticipó ante tanta abulia de su homónimo.
Desde Cambiemos se dijo que el proyecto estaría entre los primeros proyectos a ser considerados luego que el Mauricio Macri inaugure su 2do. período de sesiones ordinarias en marzo de 2017. Por ese motivo sorprendió la acción de Dietrich, a quien luego le advirtieron que habría reclamos judiciales y que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se opone a los DNU en temas que ya tienen un avanzado tratamiento legislativo.
La movida del Ministro de Transportes dejó descolocados a propios y extraños, con un proyecto que además se diferencia del que aprobó el Senado en cuestiones que parecen no conformar a los principales actores del sector.
Al margen de las consideraciones técnicas, un párrafo de la ”declaración de motivos” que avalan una vez más recurrir al decreto en lugar de a una norma votada en el Congreso dice textualmente:
“Que esperar la cadencia habitual del trámite legislativo irrogaría un importante retraso que dificultaría actuar en tiempo oportuno y obstaría al cumplimiento efectivo de los objetivos del plan de gobierno, y es entonces del caso, recurrir al remedio constitucional establecido en el inciso 3° del artículo 99 de la Constitución Nacional, en el marco del uso de las facultades regladas en la Ley Nº 26.122”
Gremialistas y empresarios indicaron su sorpresa por la inclusión de esta aclaración, ya que si el proyecto aún no tiene sanción es simplemente porque no ha habido oportunidad de hacerlo. ¿Por qué Emilio Monzó o Nicolás Massot, del PRO ambos, no insistieron a la Comisión en la urgencia del Ejecutivo? Además, en esa Comisión se encontraba Gladys González, interventora en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos. Sin duda una desubicación de Dietrich.
Otro dato que parece desconcertar a los expertos en la materia es la inclusión en el artículo 6to. del DNU de una serie de consideraciones sobre el statu-quo jurídico de empresas de aeronavegación comercial en poder del Estado, siendo que ello nada tiene que ver con el objeto principal de la norma que son los buques, los puertos y la industria naval. Los primeros análisis indican que ello se debe a la urgencia del equipo de Dietrich de avanzar con su agenda en Aerolíneas Argentinas y la conveniencia de no abusar de la paciencia de Mauricio Macri con otro DNU más.
Tanto la Mesa de la Concertación Naviera (entidad que nuclea a empresarios, estudiosos y gremialistas del sector) como los principales referentes del quehacer naval, han manifestado tanto sus reparos con algunos aspectos de la norma puesta en su conocimiento, como la falta de precisiones el ministerio sobre si la difusión del proyecto obedece a una infidencia o a un deseo de obtener una retroalimentación de parte de los destinatarios de la norma
También resultó extraño que se delegue una tremenda autoridad administrativa y reglamentaria en una Dirección Nacional, estamento de 5to. nivel en la jerarquía administrativa del Poder Ejecutivo.
Enero se ha presentado como un mes particularmente conflictivo para la cartera de Transportes, especialmente en lo que hace al sector marítimo y fluvial. En menos de 20 días, Dietrich se encontró con funcionarios denunciados por lavado de activos, empresarios denunciando manejos irregulares en una de las principales navieras del país y gremios envueltos en disputas sectoriales acerca de la conveniencia o no de abrir la renegociación de los respectivos CCT. Como si fuera poco, la paciencia de los afiliados al SOMU comienzan a perder la paciencia y amenazan a retomar por las vía de hecho, lo que la justicia no les quiere devolver su propio sindicato.
Fuente: Urgente24.com